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sub silences

sub silences
E C O

mute your die

mute your die
sub silence

Thursday, May 8, 2008

Yo salì corriendo y digo yo para destacar el egocentrismo,

Yo no sabìa para què correr pero querìa llegar, yo no soy impulsiva pero por impulso hago cosas como escribir ahora mismo pero yo

encontrè la puerta cerrada y volvì tambièn corriendo, yo no uso reloj y escribo algo que se llama clocks, que sin los nùmeros no serìa en realidad màs que papel porque serìa imposible que supiera què hacer

en el instante

Yo no estoy loca, solo pienso mucho en mì, que no significa tener una imagen de mì, que trato de estar dentro aunque parezca inconexa. Yo si soy una forma fuera de lugar cuando estoy en el lugar.

Yo pisè las florecitas que cortaste del jardìn

^Quizà sea cierto porque las vì morir

Cuando ?

me descuidè y en el instante estuve fuera de mì.

Lugar.^

Glosario:

^: ligadura


Cosas que suceden, a(espacio)sì no-màs
Un dìa y luego ya no y si buscas una respuesta te das cuenta de que todo està en todo y a la vez no, que nada hay que pueda probar que eso sea real, que no sabes esactamente  L o que ves, no es que sea lo que existe, que el argumento del invidente no es màs falso que el tuyo.

Wednesday, May 7, 2008

Ella dijo "al principio"...
y yo estaba mirando la foto de Daimon, la de la carretera que và hacia arriba.

Tuesday, April 22, 2008


voy a
voy ademàs a seguir tu consejo sin saber a donde.
adiòs Rabasa, mi pequeño ?¿?
y talvez se te olvide
que no eres feliz.

sì, tambièn es para Rabasa

Saturday, April 5, 2008

Se nota un frìo, un vacìo tan triste,
como en un fin s adivina la escena cuando se va.

Rebujo

Ahora creo que el azar existe, que si quiero detenerte al cabo de unos dìas te iràs, no porque yo lo quiera, nisiquiera es querer detenerte, es seguir tu aroma tranquilo a penas dàndome cuenta, que el aroma en el viento se confunde hasta perderse entre tu respiraciòn y nuestro tacto, inasequible momento, en cualquier lugar un recuerdo condenado a asestar.

für Diego

Sunday, March 30, 2008

Lolly pöp= cajitas, transistores y cablecitos de colores.

Tuesday, March 25, 2008


yo no tenìa miedo, te tenìa a mi lado con el cuello de tortuga y la foto del ferrocarril.


Wednesday, March 19, 2008

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no desanudè mis agujetas, esperaba que llegaras.
La ùltima vez que te vì fuè de lejos, sobre el asbesto los ojos iquietos de pronto estuvieron paralelos a los mìos que pasaban, detràs del cristal los dejè demorar sosteniendo tu imàgen, tus ojos dentro del abrigo como queriendo guardar aquello que sabìas, la ùltima vez, en la noche transcurrìa como aquello que como llega, asì se va.



A la calle poco transitada acudì sin esperar encontrarte. Era imposible avanzar tan ràpido como en el sueño, solo el paso de los autos lo impedìa. Tuve que sentarme en el piso, justo del lado en que no caìa luz. Las intermitentes de los autos me indicarìan permanecer sentada, fuè como un semàforo improvisado, avance, espere, espere, espere, una espera en la que me quedè pensando no recuerdo que cosa que me hizo confundir, habìan pasado un par de minutos quizà, en que no vì luces intermitentes y aùn asì no decidì a avanzar

En la calle poco transitada quedan imàgenes como la del cuello de tortuga, las agujetas de los patines, nuestro trayecto veloz y continuo. No hay autos ni gente, no hacen falta las luces, nisiquiera un cielo o un sol, ni dudas para avanzar, no hace falta la desiciòn. Como es que aunque sea un buen momento, uno no lo toma, no por voluntad, por la casualidad que ya no se si exista, por azar, por estar tan apartado de donde el cuerpo se haya, quizà por no ver que no hubo intermitentes, quizà porque aunque las hubo uno nunca las viò.

Wednesday, March 12, 2008

 harto felidh


Loli

Friday, March 7, 2008

un poco triste

Friday, February 1, 2008










Por ejemplo
Ayer cuando despertè y
No te vì, o
Talvez el miércoles por la tarde
En que no llovìa
Por ejemplo…

(Hay cosas que no deberìan olvidarse)

Filosofìa del olvido

Una vez leì en un enunciado entrecomillado que me dediquè a memorizar, para cuando hiciera falta, aunque eso pudiera no suceder porque, es bien cierto que hay cosas que no deberìan suceder, como esa estupidez anterior que no me corresponde decretar, solo por considerar que “hay cosas que no se cuentan y mueren en los corazones”.

Finalmente nunca supimos exactamente què o como muriò. Un domingo cuando ya se podìan divisar las estrellas, estuvimos dentro del cuchitril mirando, leyendo, pensando:
Una mirada evadiò lo que mi garganta tragò, lo que su expresión evitò, lo que cambiò nuestro ¡Como! y nos decidimos a fingir.
Cuantas veces sucedìa yo les miraba la quijada, las manos y a veces los ojos no muy detenidamente, habìa que ser sutil y dejarlos ser, que no se dieran cuenta, solo por morbo, no con una excusa como el que te esclaviza al comprenderte.

Primera parte. La lucha del poder

Pude tragarme el dolorcito en el cuello, ese algo que me venìa persiguiendo la saliba desde la traquea mientras se acercaba el momento. Las làgrimas irìan al caso y talvez nadie cuestionarìa: Estamos mirando detràs del cristal un todo que nos causa yo creo lo mismo, esa impresión han de tenerla todos.

La ùltima vez que coaccionè no llorar ella me estaba mirando la pierna por encima del edredón y, apretaba mi mano. Lo conseguí pensando, recordando otrara cualquier de alegre mirar. Con los parpados bien abiertos recorrìa quizà mi psique, lugares, olores, emociones de un tal lugar profuso que, distaba del plano material, como si ya no fuera parte de la escena del apretón de mano, como no estar allì.

Esa es una muy vulgar forma de lucrar con el recuerdo. Creo por eso me agripè. No es coincidencia, cuando uno se traga asì nomàs algo malo; alimento, sentimiento, palabra: ¿Quièn dice que eso se muere, que se acaba, que se va?. Lo primerito es un retortijón en el estòmago y, segùn sea la intensidad de su ansiedad hasta el aire le puede llegar a faltar. Asì mis bronquios se cerraron y un viejo me tocò disque pa’ disminuir el mal. El dìa aquèl me encerre a gritar apretando la almohada con la dentadura, pateando, golpeando las chivas que encontrè en la chosa, tenìa que obligar al coraje a salir o preferir morir aunque, en este caso ya no se sabìa la diferencia.

Segunda parte: El Movimiento de Liberación

Me dì cuenta, otra vez la bola de saliba subìa y ahora alertaba los oìdos, podìa detenerla, tragarla o gemir un “a” decorada con làgrimas. Todo habìa terminado, ese todo que nos construyeran en ochenta y cinco minutos, que movìa cosas de adentro que no se como se llaman o si se llaman, que podìa suprimir como lo habìa hecho Gondry detràs del cristal. Mirar como no importa, como aunque la goma quite el tono del grafito, no desaparece el hundimiento del papel y sigue tan frágil que la yema del dedo lo pueda todo con una sola caricia, y redima un algo inexplicable de nombre cualquiera, de un tal profuso lugar.

Cambio de escenario. Ya no hay pretexto.

No miramos màs el cristal:
Ha tragado,
Ha detenido,
He probado un poco de la sal que escurriò hacia mi labio sin que se haya abierto en forma de a.

Otro cambio de escenario. La gracia del hundimiento sobre el papel

Han cambiado el color de da pared e inercialmente en mis ojos se acomodan las pupilas a donde un inmediato recuerdo concurre: Los movimientos del crayòn que jugaran algún otrara cualquier de alegre mirar sobre un fragmento del muro que ya no es ese de ver carcomido y que, asì de pronto la brocha reemplazò por un gris viejo dejando en un opaco ver nostàlgico escenario , de trazos descuidados y monigotes por doquier, escondidos tras un gris que màs bien le hacen traslucir, dirìa yo que da aspecto de nublado, ese efecto da, como que solo hubieran puesto un trozo de albanene sobre otrara cualquier de alegre mirar.

Friday, December 21, 2007

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pròximamente mi SEGUNDO CUENTO PORNO
no se lo pierda!!






En èste breve texto se reclama a la decidia utilizando como sinècdoque el monosìlabo "do", y que esconde quizà la identidad de su ocupación, por ejemplo, al unirle con su yuxtapuesto "ni-do", lo que reafirma con la palabra oìdo, parte central del palindròmico párrafo que desenmascara la función de la decidia en una manera un tanto intuitiva al hacer uso de la palabra "olido".
Mi primer palìndromo:

¿o ni do?,
¡o dilo!:
-Odio oìdo, olido-
o dì no.

tocadiscos de burbujitas

tocadiscos de burbujitas

Lolly pöp

Lolly pöp

Eliani y Valeria (Lali y astronauta)

Eliani y Valeria (Lali y astronauta)
Mis sobrinas que me llaman Sebastiána